A.B. Quintanilla responde a Suzette: “Yo no miento” y asegura que sí hubo una notificación legal
Por Loret Camargo | Ahora TVEl hermano de Selena volvió a pronunciarse después de que Suzette y Marcella Quintanilla cuestionaran la existencia de una demanda. A.B. asegura que Suzette y sus abogados fueron notificados y adelanta que su abogado hablará este viernes.
La disputa pública dentro de la familia Quintanilla volvió a subir de tono.
Después de que Suzette Quintanilla y su madre, Marcella Quintanilla, rechazaran las insinuaciones hechas por A.B. Quintanilla y cuestionaran dónde estaba la supuesta demanda, A.B. respondió públicamente con una frase contundente: “Yo no miento.”
El hermano mayor de la fallecida estrella del texano Selena Quintanilla sostiene ahora que Suzette y sus abogados sí fueron notificados de documentos relacionados con una acción legal y que la controversia está vinculada con lo que él describe como sus deberes fiduciarios.
La nueva declaración, publicada el miércoles 2 de septiembre, llega apenas un día después de que A.B. confirmara que existe una disputa legal relacionada con Suzette y con hechos y circunstancias relacionados con su padre, Abraham Quintanilla Jr., quien murió el 13 de diciembre de 2025.
A.B.: “Yo no miento”
En su más reciente mensaje, A.B. contradijo directamente la versión presentada por su hermana y su madre.
Según el productor y músico, Suzette y sus abogados recibieron los documentos correspondientes por correo certificado y correo electrónico.
A.B. afirma que la acción legal está relacionada con las obligaciones fiduciarias de Suzette, término utilizado para describir responsabilidades legales que pueden incluir actuar con lealtad, transparencia y en beneficio de las personas o entidades a las que se debe ese deber.
También asegura que Suzette respondió después de recibir la notificación, pero que no entregó toda la información que, según él, estaba siendo solicitada.
Entre los documentos que menciona están contratos, documentación y registros financieros.
Sin embargo, los detalles completos de esas solicitudes todavía no han sido establecidos públicamente, y A.B. no ha identificado en su declaración el tribunal, jurisdicción o número de caso correspondiente.
¿Entonces existe una demanda?
Aquí está uno de los puntos más importantes de toda la controversia.
El martes 1 de septiembre, A.B. dijo públicamente que sí existe una demanda relacionada con Suzette y con circunstancias vinculadas a su padre.
Al día siguiente, Suzette y Marcella respondieron que Suzette nunca había sido notificada de una demanda, y aseguraron que no habían recibido una demanda presentada ante un tribunal, citatorio, petición u otro documento judicial que correspondiera con las acusaciones descritas por A.B.
Incluso preguntaron públicamente: “¿Qué demanda? ¿Dónde fue presentada? ¿Cuál es el número de caso?”
La respuesta de A.B. agrega una nueva pieza al rompecabezas: él sostiene que sí hubo notificación y que sus abogados enviaron documentación por correo certificado y medios electrónicos.
Pero hasta ahora, medios que han intentado verificar el supuesto caso no han localizado un expediente público que permita confirmar todos los detalles de la disputa.
El Los Angeles Times, por ejemplo, informó que intentó localizar el caso en los registros judiciales del condado de Nueces, Texas, donde tienen su sede Q-Productions y el Museo de Selena, sin encontrar una demanda relacionada con Suzette Quintanilla o Suzette Arriaga.
Eso significa que la existencia de una disputa o intercambio legal alegado por A.B. está siendo afirmada públicamente por él, pero la documentación judicial completa todavía no está disponible para revisión pública.
Suzette y Marcella niegan acusaciones de robo
La controversia tampoco se limita a la existencia o no de una demanda.
En su comunicado conjunto, Suzette y Marcella rechazaron las insinuaciones de que Suzette haya robado, malversado o tomado indebidamente dinero o propiedades pertenecientes a A.B., Abraham, Marcella, Chris Pérez, el patrimonio de Selena o empresas familiares.
También rechazaron los rumores de que Suzette esté vendiendo las pertenencias personales de Selena.
Las dos aclararon que una eventual venta de una participación en una empresa sería algo diferente a vender objetos personales de Selena y pidieron que ambas situaciones no fueran confundidas.
Marcella también defendió la memoria de su esposo, Abraham Quintanilla, quien murió el año pasado y ya no puede responder públicamente a las insinuaciones relacionadas con él.
Madre e hija sostienen que no conocen ningún hecho que respalde acusaciones de irregularidades por parte de Abraham y han pedido que, si existen pruebas, sean presentadas.
Una historia familiar que viene de décadas
La importancia de esta disputa va mucho más allá de una discusión entre dos hermanos.
A.B. y Suzette fueron parte de la historia de Selena desde mucho antes de que la cantante se convirtiera en una de las figuras latinas más importantes de Estados Unidos.
A.B. fue bajista y posteriormente uno de los principales compositores y productores asociados con la carrera de Selena. Suzette tocaba la batería en Selena y Los Dinos. Abraham, por su parte, fue el padre, manager y una de las figuras centrales en la construcción de la carrera de sus hijos.
Después de la muerte de Selena en 1995, Abraham continuó involucrado en la protección y administración de aspectos relacionados con su nombre, imagen y legado. La estructura legal y empresarial alrededor de esos derechos ha sido compleja durante décadas.
Por eso, cualquier disputa que involucre contratos, empresas familiares, regalías o derechos relacionados con Selena puede tener implicaciones mucho más amplias.
A.B. promete nuevas revelaciones este viernes
Por ahora, A.B. tampoco ha hecho públicos todos los detalles de lo que asegura haber descubierto.
En su primera declaración dijo que la situación se remonta a años de circunstancias, decisiones y asuntos familiares que, según él, decidió mantener en privado durante mucho tiempo.
Ahora ha adelantado que su abogado hablará públicamente este viernes 4 de septiembre y que entonces se aclararán muchos de los puntos que permanecen en duda.
Mientras tanto, las dos partes mantienen versiones muy diferentes.
A.B. sostiene que Suzette fue notificada y que existen documentos relacionados con sus reclamos.
Suzette y Marcella sostienen que nunca recibieron una demanda formal ni han podido localizar un expediente público que corresponda con lo que A.B. describe.
Y esa diferencia es precisamente lo que mantiene a la familia Quintanilla en el centro de una nueva controversia pública.
Por ahora, no hay que confundir las acusaciones, las declaraciones de las partes y los rumores que circulan en redes con hechos establecidos judicialmente.
La atención está puesta ahora en el viernes: será entonces cuando, según A.B., su abogado ofrecerá más detalles y podría aportar nueva documentación sobre una disputa que ya dejó de ser un asunto privado de la familia.